mucho gusto
soy Saidde
investigadora y educadora ecosomática
Acompaño cuerpos a recordar lo que ya saben
Facilito prácticas corporales desde la escucha generosa. Escuchar lo que el cuerpo dice cuando le damos tiempo, espacio y soporte. Escuchar lo que las células han sabido desde siempre, la naturaleza que pulsa dentro y fuera de nuestra carne.
Soy una geek del cuerpo. Hija de mèdicos. De niña pasaba las horas de mi infancia entre dibujos y modelos de cuerpos en libros de medicina; su magia, sus misterios, su belleza, su perfección y su similitud con las formas que podía ver en mi jardín (en las ramas, en las hojas, en el pasto, en el agua…) me intrigaban y mi curiosidad me llevaba a querer entenderlas pero no desde afuera sino a sentirlas dentro de mi.
Vengo de un camino de teatro, de danza, de yoga, de monte, de ciclismo, de correr, de circo y de una relación larga en ocasiones amorosa y en ocasiones dolorosa con el cuerpo; este a sido mi casa, mi prisión, mi maestro, mi enemigo y finalmente: mi plataforma para encontrarme con las verdades fundacionales de la vida. Verdades que hoy pongo a tu servicio.
Una de esas verdades es que sé que no hay una pizca de tu cuerpo, del mio, o de cualquier otro cuerpo vivo que no contenga la consciencia del universo entera en cada una de sus bloques elementales: las células y confío en que, accediendo a esta consciencia podemos habitar este mundo (el gran cuerpo de la Tierra) de manera más amable.
Me importa crear espacios de soporte para acompañar los procesos de otros cuerpos vivos que están despertando y comienzan a recordar en este momento en el que el planeta REQUIERE nuestra presencia. Sostengo encuentros sensibles para que logremos habitar el cuerpo desde la libertad, soltando la idea de que hay algo que corregir en ellos y volviendo, una y otra vez, a su sabiduría profunda, la misma que hace que mundo gire y el sol siga brillando.
Conozco el poder de las prácticas somáticas como un acto de agencia política y profundamente revolucionario.
Además de curiosa y amante del cuerpo, soy una revolucionaria desde niña y esta es mi trinchera, una en la que todes somos bienvenidxs para florecer en armonía.
En un mundo que insiste en que el saber está afuera y que alguien más sabe mejor que tú lo qué te hace bien o mal, volver al cuerpo es resistencia amorosa.
Escuchar nuestras sensaciones, confiar en nuestra experiencia y habitar el cuerpo en primera persona es recuperar nuestra soberanía y reclamar el territorio de nuestro cuerpo.
Una sociedad encuerpada es una sociedad libre y consiente.
Te invito a volver al cuerpo, a escuchar sus susurros celulares y a confiar en ese saber íntimo que guía, sostiene y orienta la vida.
te invito a que juntxs cultivemos ese espacio donde la paz no se busca, se recuerda.
donde lo que anhelamos ya es.
El superpoder ya es tuyo.
Mi misión es ayudarte a recordarlo.